Oración de Sanación

Amado Dios, Tú te has revelado como Dios de Vida, de salud y de Amor. Te bendigo porque veo tu Amor constantemente en mi vida. Creo en Ti como mi Dios y mi Señor, y confío totalmente en tu Amor y en tus Palabras. Sé que me amas y cuidas de mí y quieres los mejor para mí. Por esa razón quiero humildemente pedirte en este momento por la sanación de mi vida. Tú te has revelado en la Palabra como Nuestro Dios sanador del corazón, de las enfermedades, del pecado y de todo mal.

Con humildad hoy reconozco ante Ti mi necesidad de tu Amor y de tu Poder sanador. Quiero suplicarte por la sanación de mi alma, de mi corazón, de mi espíritu, de mi vida, de mi cuerpo y de todo mi ser. Tú te revelaste en los Evangelios como un Dios salvador, liberador y sanador de todas aquellas personas que te encontrabas en tu camino, especialmente de aquellos que experimentaban más el dolor de la prueba, de la enfermedad o de la necesidad.

Siempre tuviste para cada persona un gesto de Amor, una Palabra de Vida y una acción de Poder, salvando, liberando y sanando a todos. Tu Palabra me mueve a creer en Ti una vez más, a confiarte todas mis necesidades y a suplicarte que tengas piedad y misericordia de mí, que perdones mis faltas y pases tus manos sanadoras por toda mi vida y me sanes totalmente de todo lo que está enfermando mi vida física, emocional o espiritual. Tal vez mis dolencias o mis enfermedades físicas o espirituales sean por causa de mis pecados. Si así es, te ruego y te pido que, acudiendo a tu Infinita Misericordia, me perdones y me concedas la gracia del arrepentimiento y de la conversión verdadera para volverme de todo corazón a tus caminos.

Hoy te pido perdón por todas mis faltas y pecados, pequeños y grandes, por aquellos momentos en los cuales por olvido no obré como tu querías, por los momentos en los cuales fui indiferente ante tus invitaciones y todos aquellos momentos en los que me justificaba con algún tipo de excusa para no hacer lo que Tú deseabas que hiciera. Hoy, rendida ante tus pies, te pido de todo corazón que me laves y me purifiques con tu Preciosísima Sangre.

Tal vez lo que ha estado enfermo en mi vida es mi estado de ánimo, mi afectividad, mis sentimientos o mis emociones porque me he sentido herida, lastimada, incomprendida, sola o carente de amor.

Sé que tu Amor sana, sé que tu Amor me sostiene, sé que tu Amor me levanta. Por eso te ruego en este momento que me bautices con tu Amor en esta oración y hagas que mi corazón se llene de alegría en tu Presencia sanando mis emociones, mi estado de ánimo y mi propia autoestima, la cual quizás esté enferma por una mala imagen de mí misma, por no darme el valor de mujer y madre, pero, sobre todo, ¡por no valorarme como hija tuya que soy!

Dame la Gracia de verme ahora como me ves Tú, con todo el resplandor, la armonía y la belleza tanto interior como exterior con que me formaste desde que estaba en el vientre de mi madre.

Te doy infinitas gracias por hacerme como soy, por enderezar en mí lo que está torcido y por la sanación de todo mi ser. Lo que está enfermo en mí Tú lo conoces bien, y yo sé que, sea la dolencia que sea, Tú eres mi Dios sanador y que con una Palabra tuya bastará y mi espíritu, mi alma y mi cuerpo serán sanos y yo te daré gracias porque me has devuelto la salud y la paz que había perdido por causa de mis dolencias y enfermedades.

¡¡¡Te agradezco, Señor, y te doy únicamente a Ti la Gloria!!! ¡¡Amén!!