Oración de Liberación

En este momento de oración, reconozco que Tú eres Nuestro Dios, que nos liberas y que siempre has querido y deseado que nosotros tus hijos amados seamos libres. Esta es la razón por la cual sacaste a tu Pueblo de la esclavitud en Egipto, es la razón por la que enviaste a tu Hijo Jesucristo para hacernos libres.

Hoy te quiero suplicar, con esta sencilla oración, que rompas en mí todas las cadenas y ataduras que no me dejan ser libre, no me dejan sentir tu paz, no me dejan moverme y avanzar en mis proyectos de vida conforme a tu Voluntad. Hoy renuncio a satanás, a sus engaños, a sus mentiras, a su maldad.

Renuncio al pecado, a la idolatría, a la fama, a la vanidad, al mundo, a las personas que me hacen pecar y a todo aquello que, como un espejismo, me robo la libertad que Tú me otorgaste desde el momento de mi creación.

Renuncio al miedo, a la angustia, a la tristeza, a la depresión.

Renuncio a la falta de fe, de oración, de entrega a Ti. Renuncio a la incredulidad, a la pereza, a la desobediencia.

Renuncio a todo aquello distinto de Ti donde yo puse mi esperanza.

Te pido, Señor Jesucristo, que en este momento me laves con tu Preciosa Sangre. Me entrego total y plenamente a Ti, sin reservas, en un acto de abandono a Ti. Con fe y confianza me abandono en tus manos, sabiendo que Tú siempre me has amado, me amas y me amarás a pesar de mis caídas y, como al hijo pródigo, me inundas de amor con tu abrazo fraternal de padre a hijo, y me guardas y me proteges de todo mal y peligro en tu Sagrado Corazón.

Libérame, Señor, de todos mis males y concédeme la paz, el gozo y la armonía que provienen de Ti. ¡¡Te doy gracias, Señor, por hacerme libre en tu Santo Nombre, mi Dios!! ¡¡Amén!!